Diseño · 5 min
Por qué nunca recomendamos empezar con un template
El template ahorra tres semanas y cuesta el doble en el segundo año.
JQ Studio

El template no es enemigo por definición. Es enemigo cuando se lo trata como solución y no como punto de partida.
El problema del template puro es doble. Primero, comunica lo mismo que le comunica a otros 40.000 negocios en el mundo: nada específico sobre vos. Segundo, cada personalización posterior se pelea contra la estructura original: cambiar un módulo termina rompiendo tres.
Nuestra postura: si el presupuesto no da para diseño desde cero, mejor un sitio muy simple hecho a medida —una landing sólida con tipografía cuidada— que una plantilla llena de secciones vacías. La simplicidad se envejece mejor que la ostentación con relleno.